música electrónica hecha a mano.
"...el compromiso de involucrarse
para dar sentido a lo propio.
Un intento de identificar su
naturaleza, su esencia.
Detectar características únicas,
patrones y conexiones,
concentrarse en lo que no es,
comparar y contrastar.
Pensar similitudes y diferencias.
Contextualizar. Ser preciso.
Revisar todo el proceso y ser
consciente de la evolución."
Este recorrido está dedicado a quienes:
Sienten un interés irresistible por la música.
Quieren profundizar en el infinito lenguaje de la música pero no saben por dónde empezar o por donde seguir.
Viven inspirados con lo que hacen los demás pero les cuesta inspirarse con lo propio.
Creen que la música es una de las herramientas más poderosas de expresión, conexión y transformación.
Sienten que el tiempo se frena cuando se concentran escuchándola o haciéndola.
"La búsqueda de nuestro sonido es distinta a otras. Es una que nunca termina, y que el objetivo no es precisamente encontrar, porque en caso de que esto pase, sería un problema. Es la búsqueda en sí misma la que nos hace mover y crecer. No hay apuro, no tiene que haber ansiedad en esto porque es una búsqueda eterna.
Cuando dejé de decirme y recordarme todo el tiempo que tenía que tratar de encontrar mi sonido fue cuando empecé a sentir un cambio sustancial en cómo me sentía personalmente y con la música que hacía. Pasé de pasarla mal y frustrarme con proyectos todo el tiempo, a realmente disfrutar todo el proceso sin pensar en el resultado específicamente. Fue un éxito rotundo porque además, de esta manera, el resultado es siempre es mucho mejor.
Entendí que la búsqueda era muchísimo más que horas en el Ableton y empecé a dedicarle mucho tiempo e importancia a otras cosas, a ordenar todas las ideas, organizarlas, a preproducir, o a sumar data nueva constantemente cosa de volver a atacar los proyectos desde otro ángulo más fuerte y sobre todo con otra actitud.
Entendí también que cada proyecto es único, que tienen sus tiempos de evolución y maduración. Que nunca terminan pero que llegan a lugares interesantes, que son contextos para crecer nosotros a través de ellos y que pueden cambiar, y mucho, muchas veces, tanto como lo necesitemos.
Pero qué es importante cerrar el ciclo y terminarlos. No quiere decir sacarlos a La Luz cuanto antes, sino completar el ciclo. Puede ser muchos años después, pero terminarlos y "entregarlos" cumpliendo de alguna manera nuestro rol en vez de que esa idea muera sin que nadie la disfrute.
Pensando en este cliché es fácil llegar a una conclusión: Todos somos únicos, diferentes a los demás y con diferentes historias y contextos. De alguna manera quiere decir que si nos paramos sobre esto y trabajamos mucho para tener libertad técnica/creativa, indudablemente llegaremos a algo que se nos parece mucho a nosotros y eso genera un tipo de placer especial."
Eterna vacación.
Hasta dónde va a llegar la idea?
Desde una escucha natural,
hasta el escenario. Paso por
muchas escalas, insistiendo
hasta que aparezca la dirección.
De ahí nace un posible recorrido,
una hipótesis de lo que quiero construir.
La práctica toma el lugar de la
experimentación. Pruebo, combino,
altero las condiciones, y me contradigo
a propósito.
Cada sesión es un laboratorio
y cada error un dato listo para usar.
Una memoria de lo que ya pasó.
[Ambiente isla junio 2023 001]
Todo se empieza a aclarar
en el momento en el que me doy
cuenta de que estoy definiendo.
Afino la percepción para notar
los detalles que revelan estructura.
Conexiones y relaciones invisibles
entre cosas aparentemente
separadas. Veo vínculos y entiendo
que nada funciona aislado.
Tengo pegada la sensación de que
algo valioso va a pasar cuando
hay sonidos que miran en la
misma dirección.
Ninguno es indispensable
y todos son responsables.
[Ambiente isla junio 2023 002]
Regulo la energía y sostengo el fuego
sin quemarme porque también es
parte de mi oficio.
El estudio con paciencia, transforma
todo y me da lo que necesito.
Disfruto los períodos silenciosos
mientras lo nuevo no aparece.
Algo se está reorganizando.
[Desglose 'ETERNA VACACIÓN' (Live, Mendoza)]
Un disco no se lanza ni se libera. Se entrega.
Hay discos que son una serie de canciones. Algunos se componen y producen, otros atraviesan. EXILIO no busca explicar nada, pero deja todo dicho. Es un viaje sonoro y filosófico atravesado por el aislamiento, la sombra y la necesidad de empezar desde cero.
Compuesto y producido en un período de retiro creativo, el álbum se construye como una obra íntima, cinematográfica y densa, donde cada track es una escena cargada de símbolos y renacimientos.
No es un disco que se escuche de fondo. Es un disco que se habita. Que se enfrenta.
¿En qué momento supiste que este disco tenía que llamarse EXILIO?
Me di cuenta cuando empecé a preguntarme qué significaba realmente este disco para mí. Pensé en cómo me sentí espiritualmente durante gran parte del proceso y ahí apareció la palabra. Fue una revelación.
¿El proceso de producción tuvo distintas etapas marcadas?
Tuvo tres etapas. La primera de experimentación y depuración sonora. La segunda fue introspectiva: me aislé, leí y escuché música rara. Ahí entendí que tenía que hacer este disco.
La tercera llegó cuando conecté con DEFINIENDO. Me di cuenta de que tenía una obra importante y ellos fueron el combustible para terminarla con claridad.
¿Qué aportó el entorno colectivo a un disco tan personal?
Aportó claridad. Me ayudó a despejar inseguridades. Estar rodeado de otros artistas me hizo dar cuenta de que no estaba tan solo y que mi búsqueda era también la de muchos.
¿Cómo conviven tu sensibilidad visual con la composición sonora?
A través del diseño de sonido descubrí el puente. Empecé a pensar cada track como una escena, como una imagen en movimiento.
¿Cuál fue el concepto filosófico que más te impactó?
El nihilismo. Es el estado mental más presente. Desde la adolescencia arrastro la sensación de que nada tiene sentido. EXILIO explora esa dualidad: el vacío existencial por un lado y la música como refugio y salvación por el otro.
En términos musicales, ¿hubo algún momento donde te perdiste o dudaste?
Sí. Hubo un momento en el que me sentí completamente perdido. Borré el 90% de lo que había hecho. Con el tiempo entendí que fue necesario. Me obligó a mirar más profundo.
¿Cómo influyó tu historia personal con la religión?
Vengo de una familia devota. Eso me generó una fascinación por los mitos y símbolos. Aunque me alejé de la institución, la espiritualidad tomó otra forma en el dolor y la impermanencia.
En el disco hay una tensión constante entre la culpa religiosa y la búsqueda de redención.
Si pensaras EXILIO como una película, ¿cómo sería?
Imagino una figura humana espectral transitando pruebas que lo transforman o consumen. La inspiración directa es Stalker de Tarkovsky y el superhombre de Nietzsche.
¿Cuál es el track más importante del disco?
Sin dudas, es [Condenado]. Fue el primero que me dio una certeza real. Entendí qué tipo de armonías, atmósferas y estructura quería sostener.
¿Qué descubriste sobre vos mientras hacías este disco?
Descubrí que el arte de hacer música no es solo algo que me gusta, es algo vital para mí. Entendí que tengo mucho para contar y que postergarlo por miedo o inseguridad es una forma de traicionarme.
Durante muchos años me refugié en el rol funcional de productor. Este proceso fue una especie de reconciliación.
¿Qué esperas que le pase al que escucha este disco entero?
Sinceramente, nada. Solo que quien quiera pueda entregarse al viaje. Es un disco tan personal que abrirlo al público es como dejar que un desconocido revuelva mi mente. Supongo que eso es parte de soltar.
Una noche completa en DEFINIENDO ESTUDIO. Salas llenas y sonido a la altura. El 31 de mayo comenzó la escucha completa. Un momento de muchísima atención.
¿Cómo fue escuchar EXILIO a oscuras y en modo cine?
Hermoso e incómodo. Fue como abrir mi mente y dejar que todos miren adentro. Me di cuenta de que todo eso que hice a oscuras en solitario por largas noches, ahora está en un estudio lleno de artistas prestando atención.
Ver a tanta gente en silencio me hizo entender que el disco necesitaba ese ritual. Me dio pudor, pero me sentí acompañado.
¿Pudiste soltar y estar en la experiencia?
No todo el tiempo. Por momentos aparecía una ansiedad absurda por saber qué sentía el resto. Pensé que el disco debería venir con un botón de pánico por si el viaje superaba a alguien. Pero cuando logré escuchar como alguien más, fue un regalo. Le encontré otro sentido a mi propia obra.
¿Qué se sintió tener a todos aplaudiendo de pie al final?
Jamás me imaginé ese momento. De hecho, si me lo hubiera imaginado, me hubiese boicoteado todo el proceso solo por miedo a no estar a la altura.
Pasar de estar encerrado produciendo a exponerse así, de forma tan directa, es como cruzar un umbral interno. Costó un poco, pero valió todo.

Para alguien que conectó mucho con tu disco ¿Qué le podrías compartir desde tu experiencia para prestarle atención en sus primeros años de producción?
Le diría que escuche más allá del sonido. Que escuche lo que siente cuando produce, lo que piensa de sí mismo cuando las cosas no salen.
Durante años me rechacé a mí mismo solo para sentir que encajaba un poco más. Y al final, lo que me salvó fue hacer lo contrario: abrazar lo que soy y confiar en mis formas.
Porque si algo creo profundamente, es que este mundo necesita más personas que hagan cosas raras, sensibles, diferentes. [EXILIO] es eso para mí. Una decisión.
La habitación que sigue vibrando cuando todos se fueron.Un escenario sin público, donde el sonido se queda a vivir.
"En 2020 sentí que mi forma de hacer música se había vuelto un loop, cómodo pero estancado. Empecé a buscar otras maneras de encarar el proceso y terminé jugando con un par de ideas que no tenían destino.
De ese juego nació este rack. Primero como un experimento caótico, después como un instrumento vivo que fui modificando hasta que encontró su lugar.
Cuando llegó la etapa de producción de EXILIO supe que lo iba a utilizar mucho porque es una gran herramienta para crear atmósferas, tensiones, transiciones y hasta melodías. Tengo la certeza de que también es un gran FX para utilizarlo en formato Live."
Una caja negra que guarda los fragmentos de sonido que dieron forma a EXILIO. Son más de 50 FX originales: impactos, risers, atmósferas, texturas, ruidos, quiebres. Cada uno con nombre propio, con identidad, con historia.
CONTENIDO DE LA LIBRERIA
50 archivos WAV en calidad 24bit / 48kHz, todos etiquetados por nombre:
tierra infertil_.wav
tormenta de espectros_.wav
ansiedad vertical_.wav
hay algo detras de mi_.wav
ruido mental_.wav
viaje al subconsciente_.wav
+ ...
PROCESO CREATIVO
Estos sonidos nacieron de todas partes. Del desgaste, la deformación, la insistencia. Cada uno fue construido, destruido y reconstruido en múltiples capas:
Un registro crudo y directo de la presentación del disco. El detrás de escena, las decisiones técnicas y el proceso emocional de exponer EXILIO por primera vez.